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ESG en profundidad — cómo se construye un índice sostenible

Cómo se convierte una calificación ESG en un índice invertible. Metodologías de exclusión, ponderación, y las diferencias reales entre los principales índices sostenibles del mercado.

ESG en profundidad — cómo se construye un índice sostenible

Foto de Gábor Molnár en Unsplash

Otro artículo de esta serie introdujo el concepto de ESG. Este lo profundiza desde un ángulo técnico: cómo se convierte una calificación ESG en un índice invertible, qué decisiones metodológicas hay detrás y por qué dos índices que se llaman "sostenibles" pueden tener composiciones muy distintas.

El punto de partida: las calificaciones ESG

Antes de construir un índice ESG hay que medir el desempeño ESG de cada empresa. MSCI —el proveedor de índices más usado para estrategias ESG— asigna calificaciones en una escala de AAA a CCC a miles de empresas, con fuentes públicas: reportes anuales, divulgaciones regulatorias, bases de datos de controversias y otros datos disponibles.1

Estas calificaciones no miden si una empresa es "buena" en términos absolutos. Miden su exposición a riesgos ambientales, sociales y de gobernanza materiales para su industria, y qué tan bien los gestiona frente a sus pares del mismo sector. Una petrolera puede tener una calificación ESG alta si gestiona sus riesgos ambientales mejor que otras petroleras, aunque su negocio central siga siendo extraer hidrocarburos.

Esa distinción es clave para entender qué mide —y qué no mide— un índice ESG.

Los cuatro enfoques metodológicos principales

MSCI ofrece varios tipos de índices ESG, cada uno con distinto nivel de restricción y distinta filosofía:2

1. Índices con exclusiones (screened). El más simple: se parte de un índice base (por ejemplo, el MSCI World) y se eliminan empresas en actividades específicas —tabaco, armas controversiales, combustibles fósiles, carbón térmico—. Lo que queda es el universo original menos esas industrias, con una cobertura de mercado muy alta, cercana al 100% del universo base.

2. Índices de mejor-en-clase (best-in-class / ESG Leaders). Se elige el 50% de empresas con mejor calificación ESG dentro de cada sector. La idea es mantener la ponderación sectorial del índice original: si el S&P 500 tiene 32% en tecnología, el índice ESG resultante también tiene cerca de 32%, pero solo las tecnológicas con mejor perfil ESG.2 Así se evita que el índice sea una apuesta sectorial implícita.

3. Índices con inclinación (tilt / ESG Universal). En vez de excluir o seleccionar, ajusta el peso de cada empresa según su calificación: las mejor calificadas reciben más peso del que tendrían por capitalización, y al revés. No se elimina ninguna empresa, pero las mejores pesan más.

4. Índices SRI (Socially Responsible Investment). El más restrictivo: elige el 25% mejor de cada sector, combinando exclusiones y selección por calificación. Da el portafolio más concentrado y con el perfil ESG más alto, pero también el más alejado del índice de mercado estándar.2

La tensión entre pureza y diversificación

Estos cuatro enfoques reflejan una tensión real: cuanto más alto el estándar ESG, más concentrado y más distinto del mercado es el índice resultante.

Un índice con exclusiones simples sigue pareciéndose mucho al S&P 500 —tiene casi las mismas 490 empresas en lugar de 500—. Un índice SRI que elige solo el 25% mejor de cada sector puede parecerse mucho menos al mercado, con implicaciones para el tracking error (la diferencia entre el retorno del índice ESG y el del índice base).

Para el inversor, esto significa que al comprar un ETF "ESG" o "sostenible" hay que leer la metodología para entender qué enfoque usa. Dos ETF que se venden como "ESG" pueden tener composiciones radicalmente distintas.

Las limitaciones que conviene conocer

Los datos tienen límites. Las calificaciones ESG se basan en lo que las empresas divulgan de forma voluntaria, más fuentes públicas de controversias. Una empresa que no reporta ESG con detalle obtiene una calificación más baja por defecto, no necesariamente porque tenga peores prácticas.

La materialidad varía por sector. MSCI define qué factores ESG son "materiales" de forma distinta para cada industria. Los criterios de una minera no son los de una empresa de software, lo que vuelve complejas las comparaciones entre sectores.

Las calificaciones no son universales. Distintos proveedores —MSCI, Sustainalytics, S&P Global ESG Scores— pueden dar calificaciones muy distintas a la misma empresa. La literatura académica ha documentado correlaciones bajas entre proveedores para las mismas compañías.3

Ninguna de estas limitaciones invalida el enfoque ESG como herramienta. Pero sí justifica tratar las calificaciones como una aproximación imperfecta, no como una medida objetiva y universal del impacto real de una empresa.

Qué significa esto para el compañero de indexa

indexa da acceso a ETF que pueden incluir tanto índices estándar como índices ESG, según los instrumentos disponibles en los mercados que conecta. Usar índices ESG o estándar —y qué tipo de metodología ESG— es siempre decisión del compañero. indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente.


Esto no es asesoría financiera. Indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente.


Fuentes


  1. MSCI, metodología de calificaciones ESG: escala AAA–CCC, fuentes de datos y enfoque de materialidad por industria. https://www.msci.com/our-solutions/esg-investing/esg-ratings 
  2. MSCI, Understanding MSCI ESG Indexes: los cuatro enfoques metodológicos —Screened, ESG Leaders (50% best-in-class), ESG Universal (inclinación) y SRI (25% best-in-class)—, con su impacto en cobertura de mercado y tracking error. https://www.msci.com/documents/10199/acc861b2-1864-6896-02a9-6a7d08088383 
  3. Berg, F., Kölbel, J. F. y Rigobon, R. (2022). "Aggregate Confusion: The Divergence of ESG Ratings". Review of Finance, 26(6), 1315–1344. Documenta la baja correlación entre las calificaciones ESG de distintos proveedores para las mismas empresas. https://doi.org/10.1093/rof/rfac033 

Foto de Gábor Molnár en Unsplash