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¿Qué es un bono y cómo funciona?

Qué es un bono, cómo funciona el mecanismo de precio e interés, la diferencia entre renta variable y renta fija, y cuándo tiene sentido incluir bonos en un portafolio.

¿Qué es un bono y cómo funciona?

Foto de Robert Anasch en Unsplash

Hasta aquí, la mayoría de los artículos de esta serie se enfocaron en renta variable: acciones e índices de acciones. Pero los mercados financieros tienen una segunda categoría de activos tan grande o más: la renta fija. Y el instrumento central de la renta fija es el bono.

Este artículo explica qué es un bono, cómo funciona y por qué se comporta distinto a una acción.

La mecánica básica

Un bono es un instrumento de deuda. Cuando una empresa, un gobierno o una institución necesita capital, puede emitir un bono: en esencia, le pide prestado al mercado y se compromete a devolverlo con intereses.

Un bono tiene tres elementos fijos que se determinan al emitirlo:

Valor nominal (par value o face value). El monto que el emisor se compromete a devolver al vencimiento. Típicamente, $1.000 por bono en el mercado estadounidense.

Cupón (coupon rate). La tasa de interés anual que el emisor paga sobre el valor nominal. Un bono con valor nominal de $1.000 y cupón del 5% paga $50 al año, normalmente en dos pagos semestrales de $25.1

Vencimiento (maturity). La fecha en que el emisor devuelve el valor nominal al tenedor. Los bonos se clasifican en corto plazo (menos de 2 años), mediano plazo (2–10 años) y largo plazo (más de 10 años).

El concepto de rendimiento (yield)

El cupón es fijo. El precio del bono en el mercado secundario, en cambio, fluctúa. Y cuando el precio cambia, el rendimiento cambia con él.

El rendimiento actual (current yield) es el cupón dividido entre el precio de mercado. Si el bono con cupón de 5% sobre $1.000 cae a $900, su rendimiento actual es $50 / $900 = 5,56%. El cupón no cambió, pero como el comprador pagó menos por el bono, su retorno proporcional subió.

El rendimiento al vencimiento (yield to maturity, YTM) es el retorno total que recibirá quien compra el bono al precio de hoy y lo mantiene hasta el final. Incorpora el cupón, el precio pagado y la ganancia o pérdida que ocurre cuando el bono vuelve a $1.000 al madurar.2

La relación inversa precio-rendimiento

La propiedad más contraintuitiva de los bonos es esta: cuando los precios suben, los rendimientos bajan, y al revés. La relación es matemáticamente exacta e invariable.

La lógica es simple. Supongamos un bono que paga $50 de cupón sobre $1.000 de valor nominal: un rendimiento del 5%. Si las tasas del mercado suben al 6%, los bonos nuevos pagan $60 por cada $1.000. Para que el bono viejo ($50 de cupón) sea igual de atractivo que el nuevo ($60), su precio tiene que bajar: la gente pagará menos de $1.000 por él hasta que su rendimiento efectivo llegue al 6%.

Lo mismo corre al revés: si las tasas bajan, los bonos existentes con cupones más altos se vuelven más valiosos, y su precio sube hasta que su rendimiento efectivo se alinea con el del mercado.3

Por eso los tenedores de bonos de largo plazo sufrieron pérdidas importantes en 2022, cuando los bancos centrales subieron las tasas de forma agresiva para combatir la inflación.

La relación entre plazo y sensibilidad

No todos los bonos reaccionan igual a los cambios de tasas. Cuanto más largo el vencimiento, más sensible es el precio a esos cambios.

La razón es aritmética: un bono que vence en 30 años tiene 30 años de pagos de cupón cuyo valor presente se ve afectado por el cambio de tasas; uno que vence en 1 año, solo un año. Esa sensibilidad del precio —que se mide con un concepto llamado duración— crece con el plazo.3

Eso explica por qué los bonos de gobierno de largo plazo pueden tener tanta volatilidad de precio como las acciones en períodos de cambios bruscos de tasas, aunque se los perciba como "seguros".

La diferencia con una acción

Característica Bono Acción
Naturaleza Deuda: el emisor te debe algo Propiedad: sos dueño de una fracción
Retorno Cupones predeterminados + devolución del capital Dividendos variables + apreciación del precio
Prioridad en una quiebra Cobra primero Cobra de último
Volatilidad típica Menor, salvo en bonos largos ante cambios de tasa Mayor
Horizonte más adecuado Corto a mediano plazo, o como estabilizador Largo plazo, para maximizar el compuesto

La diferencia de prioridad en una quiebra es real y relevante: si una empresa cae en insolvencia, los tenedores de bonos cobran antes que los accionistas, aunque en la práctica no siempre recuperan el 100%.

Por qué importa para el compañero de largo plazo

Para un compañero enfocado en acumular a 20 o 30 años, la renta fija tiene un rol más limitado que en portafolios de horizonte corto. Las acciones han superado históricamente a los bonos en retorno real a largo plazo, justamente porque quien invierte en acciones asume más riesgo y es compensado por ello.

En otro artículo vemos cuándo tiene sentido incluir bonos en un portafolio, y en qué proporción.


Esto no es asesoría financiera. Indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente.


Fuentes


  1. FINRA, Understanding Bond Yield and Return: descripción de coupon yield, current yield, yield-to-maturity y la estructura básica del bono. https://www.finra.org/investors/insights/bond-yield-return 
  2. Vanguard, What is bond yield and yield to maturity?: definición y diferencia entre coupon rate, current yield y yield to maturity. https://investor.vanguard.com/investor-resources-education/article/bond-yields-explained 
  3. Fidelity, Bond Prices, Rates, and Yields: relación inversa precio-rendimiento; sensibilidad de los bonos largos frente a los cortos ante cambios de tasas. https://www.fidelity.com/learning-center/investment-products/fixed-income-bonds/bond-prices-rates-yields 

Foto de Robert Anasch en Unsplash